Washington mío/ Angelica Salgado

Washington mío

Pueden arrancarme de ti,

pero no podrán arrancarte a ti de mi.

Te has filtrado en cada parte de mi ser lentamente

y como se infiltra la humedad en los poros del concreto.

Así me enamore de tu cielo gris de la combinación inédita entre tu bosque

y el mar de tu agua helada que punza cuando me toca.

Como tus altos pinos que parecen picar las nubes con sus puntas.

Provocando tu lluvia tímida pero constante,

llamando al frio que se impregna en los huesos,

desde la mañana.

Y que decir silencio ruidoso de tus ríos,

Haciendo juego con los ojos vigilantes de tus aves,

las cuales parecen hacer vuelos especiales para mi Supiste como seducirme,

en las caminatas de parajes escondidos,

transformando el sonido de las hojas secas

y su frágil consistencia bajo mis pies,

en una dulce melodía que se mezcla
con tu neblina por mis noches

y tus nubes rosas que aparecen por las tardes

de la mano de colores que pintas tras el alba,

precediendo tus noches estrelladas

que ocultas celosamente para tenerme pendiente de la bóveda celeste.

Hoy se que aunque me extirpen de ti aquí se quedaran mis raíces

y yo me llevaré tu tierra en ellas.

Pues te pertenezco, aunque las leyes y las fronteras digan otra cosa.

¿Como hacerles entender que no eres solo tuyo, ni de ellos?

Porque ya también eres mío porque te olí te sudé te viví y te bebí.

¿Como les explico que este amor llego sin planearlo?

Que soy un ave del sur que aprendió amarte.

Que en mi mente florecen a diario tus cerezos mientras el dulce de tus manzanas

corre por mis venas y tus hojas de mil colores caen en mis sueños constantemente

haciendo aparecer tus arboles desnudos anunciando las nevadas

que traen consigo el paradójico calor de la emoción del frío

que se condensa en copos albinos

que se atoran en mi cabello

y en mis ojos ansiosos por verte vestido de blanco

como cuando en tus ventiscas de nieve,

mirando al cielo con mis brazos abiertos,
me ensenaste a volar, a jugar como un niño

y me adoptaste como un hijo,

así es que no podre irme nunca,

aunque me lleven,

diles que entiendan que ya soy tuyo y tu eres mío

porque pueden arrancarme de ti

pero no podrán arrancarte a ti de mí.

Copyrigth.Angelica Salgado (Dovangela)

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