Periplo fugaz / Baudelio Llamas

De pronto aparecieron
Bajo un túnel subterráneo
Por todos lados, presurosa gente
A grandes y aceleradas zancadas
En arrollador tumulto se desplazaba
Un hombre gritó:
¿Cuál es la pinche prisa?
Callado el otro quedó
Reflexionando en esas palabras
¿Cuál es la ruta? –De pronto contestó:
Lo de la prisa no es para usted, amigo
Es para estas personas. Mira cómo corrren
Como infatigables hormigas
Y detienen el tránsito vehicular
En arrebatado tropel atravesaban
Las famosas avenidas de esa gran urbe
Les importaba un bledo
Si detenían a los automovilistas
Súbitamente, el ruido comenzó
Los conductores, desesperados
Frenéticamente tocan el claxon
Pip pipí pipií, por doquier se escucha
Qué tan peligroso es el manejo
Si aún con luz verde del semáforo
El automovilista debe frenar
Desesperadas personas
Por todas partes a la carrera andan
Los más lentos y respetuosos
Son estos dos extraños
Por estar en un lugar sin conocer
Y, por ello, precavidos han de ser
Nada se parecía a su ciudad
De pronto, por aquí y por allá
Miró puestos de comerciantes
Se siento de vuelta en su México lindo
Luego se fue a conocer esa libertad
Que en una época pretérita existió
Tomaron un rumbo muy frecuentado
Hacia unos émulos de montañas
Que la maldad desapareció

Recordó aquel terrible momento
Y sintió mucho dolor al imaginar
El estrepitoso derrumbe
De aquellas altivas hermanas gemelas
Al anochecer llegó al barrio chino
Caminó por sus exóticas calles
Cenó y se retiró a pernoctar
Ubicuo, la mañana siguiente
Aparece en distantes lugares
En Egipto observa cada detalle
Y aquellas misteriosas palabras
También caminó a Roma
E hizo lo mismo:
Observar, mirar, escuchar
Callado, muy relajado
Aparece ahora en China
Y en tantos más países
Retrocede a un remoto pasado
Con la intención de conocer
Su cultura, la historia y el misterio
De aquel gran museo coetáneo
Ya no se dispone de más tiempo
Esos dos extraños deben regresar
Se dirigen a Manhattan
Recogen las maletas
Como laboriosas hormigas
Caminan por las calles
Y entrando al túnel subterráneo
Por el impresionante subsuelo
En el aeropuerto aparecieron
De regreso a casa se dirigieron
Manhattan: te voy a extrañar
Hasta el maniquí no logra reprimir
Irresistibles instintos de correr

Copyrigth.  Baudelio LLamas

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