¡Ella… mi esposa!

Ella brilla en el sol radiante,
y se mezcla en los tonos coloridos;
que se forman en el repentino arcoíris,
y en los días, donde la niebla es dueña.

Ella irradia energía y alumbra mi día,
siempre está llena de dulzura…
con magia borra y elimina;
la soledad, la congoja necia;
hace que, en mí no tenga cabida;
lo nefasto, que la vida dibuja al caminante.

Con paciencia, ella va tejiendo;
las bellas palabras y frases de amor,
que al instante, y muy constante, me dice:
¡Transforma la vertiente de agua pura;
en un manantial de amor interminable!

Es tierna, buena y muy sincera;
el egoísmo no existe en su vocabulario,
y su humanismo es grato y amable:
¡Amada mía….! ¡Esposa mía…!
¡Dios celestial y la vida misma….!
¡Te colme de grandes bendiciones!

Copyrigth.Julio César Torres Hernández.

Jctorres_79@yahoo.com

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