Historia de Seattle Escribe

Historia de Seattle Escribe

 

Discurso presentado por Ana Evelin García el domingo 10 de noviembre de 2014 a la 1 p. m. en el auditorio Microsoft de la Biblioteca central de Seattle dentro del marco de la celebración del quinto aniversario de Seattle Escribe.

 

Sábado 1 de febrero del 2014, son las diez de la mañana y la sala uno en el piso número cuatro de la biblioteca central de Seattle se empieza a llenar. Llegan algunos perdidos en esos rojos pasillos que antes me parecían un laberinto y ahora me son tan familiares. La clase va a dar inicio, hay mucha expectativa en el ambiente. Ahí están para recibirnos María de Lourdes Victoria, nuestra maestra, autora de reconocidas y galardonadas novelas, así como de varios libros infantiles bilingües, y con ella nuestra querida Marcela Calderón Vodall, nuestra bibliotecaria. Las dos artífices de esto que después de cinco años nos sigue emocionando y llenando de orgullo, ambas pilares importantes que han permitido que Seattle Escribe siga dando de qué hablar.

Ese primer taller ha marcado un antes y un después no solo para nosotros como personas y como grupo, sino para  las letras en español en el Estado de Washington y sus alrededores. En aquella ocasión acudimos unas 30 personas con muchas expectativas, con ganas de aprender sobre escritura creativa, con ansias de inspiración, pero sobre todo con el deseo de  compartir y conectar con otros que tuvieran el mismo interés. Y eso fue precisamente lo que ocurrió aquella ocasión.

El entusiasmo era tal que pedimos a la biblioteca que nos facilitara una de las salas para reunirnos algunos fines de semana entre taller y taller. Nunca imaginamos que llegaríamos tan lejos y aunque creo que nadie tiene la fecha precisa en que el grupo fue bautizado como Seattle Escribe, sí sabemos que no había pasado mucho tiempo desde aquel primer taller de escritura. Otra cosa que sabemos es que el nombre surgió, si no mal recuerdo, gracias a la misma María Victoria, quien mencionó que había un grupo de escritores llamado Seattle Writes que solo escribían en ingles y, entonces, ¿por qué no llamar Seattle Escribe a nuestro grupo cuya finalidad era escribir y promover nuestro idioma, el español?

Desde el inicio se había programado un taller por mes desde febrero hasta mayo de 2014 y el 14 de junio realizamos nuestra primera lectura pública como Seattle Escribe. Muchos aun recordamos los tacos árabes de los que hablaba Alfonso Mendoza, las flores de estación de Bárbara, el «¡No!» rotundo de Dalia, el traje de mantequilla que nos prestó Xóchitl García y otras tantas lecturas que ese día formaron parte del repertorio.

Mientras tanto, los talleres continuaban y el grupo seguía creciendo. Por mi parte, conocía a cada persona que se iba integrando hasta que el numero llegó a ser muy grande para mantener a cada persona en mi mente. Por lo que puedo ver, ahora contamos con 137 miembros, entre activos y no activos. Lo importante es que donde quiera que se encuentren sigan escribiendo.

Ese mismo año, recibimos una invitación de la UNAM Seattle y la radio El Rey 1360 para participar en el programa dominical “Cuéntame un cuento” en donde muchos compartimos nuestros escritos.

A finales del 2014 se lanzó el proyecto Poetry on Buses, con el tema Writing Home en donde los poemas de ocho miembros de Seattle Escribe, incluida su servidora, fueron seleccionados de entre 700 poemas recibidos en diferentes idiomas para ser exhibidos en los autobuses y en algunas paradas de las rutas de Rapid Ride.

En el año 2015, Seattle Escribe fue invitado por las bibliotecas de King County, a través de nuestra colega, amiga y miembro del grupo Teresa Luengo Cid, a participar en el Encuentro de Escritores, que en el marco de la celebración del National Hispanic Heritage Month, se llevo a cabo en la biblioteca de Newcastle, en homenaje a Eduardo Galeano, cuyo título era «Con las venas abiertas» y en el cual hubo participación de varios escritores de Seattle Escribe, así como de alumnos de la Escuela Puesta del Sol de Bellevue. Desde entonces los talleres en ambas bibliotecas se han combinado para beneficio de todos nosotros.

Pero, en medio de toda esta participación en eventos, lecturas, programas y proyectos, no podían faltar nuestras tertulias llenas de inspiración, música, comida, bebida y excelentes lecturas en donde más de alguno se atrevió a leer por primera vez, desnudando su alma.

Los talleres empezaron a ser más diversos. Otra de nuestras maestras de cabecera, Rita Wirkala, se hacía cada vez más recurrente con su estilo muy particular,  agregándole un toque jocoso a sus clases. A ellas, como maestras, se han sumado ya una infinidad de autores compartiendo sus conocimientos en una diversidad de talleres que van desde aquellos iniciales sobre cómo crear una historia y la creación de personajes hasta los más recientes en donde hemos aprendido sobre vinos, hemos recordado y compartido los libros que nos han marcado, hemos practicado cómo presentar nuestros escritos en público y ahora compartiendo los sabores de nuestra tierra, sus recetas y también sus añoranzas.

En 2017 volvemos a hacer historia con ocho representantes en la edición de Poetry on Buses con el tema Your body of water. Nuestros poemas recorrieron las calles de Seattle en las rutas de autobuses nuevamente.

Muchas cosas han pasado desde aquel primero de febrero de 2014, desde aquel primer taller.

En 2016 se creó la primera mesa directiva, la cual trabajó arduamente para traer más talleres y conexiones que contribuyeran a seguir promoviendo  la literatura en nuestro idioma, así como a los autores locales. Y así se creó una nueva conexión con el Consulado de México y la Radio El Rey 1360 para la producción semanal de contenido literario a través de dicha radio.

En 2017 se lanzó la primera convocatoria para la primera antología denominada «Puentes», en la cual se publicaron 40 escritos de igual número de escritores.

A esta antología le siguió una segunda titulada «El Juego de la lotería» en 2018.

Y ahora nos encontramos en esta múltiple celebración de nuestra trayectoria como grupo, nuestro aniversario número cinco y el lanzamiento de la tercera antología «Los sabores de mi tierra: recetas y añoranzas».

Ahora, después de cinco años de talleres, lecturas, tertulias, pachangas y antologías, celebramos con mucho orgullo aquella motivación que nos hace ser el grupo más grande de escritores en español del estado de Washington y sus alrededores: ser los siempre feroces defensores del español a través de la literatura.

¡Gracias!

Ana Evelin García.